Nuevo accidente laboral: muere un agricultor en Paredes de ... La Crónica (Guadalajara) - Castilla-La Mancha Un agricultor de 60 años ha aparecido muerto en el campo, en la localidad de Paredes de Sigüenza, tras golpearse, al parecer, en la cabeza con el muelle del ...
Dos años de trabajo sindical de la secretaría de Juventud de CCOO del País Valenciá para denunciar la temporalidad y la precariedad que sufren los jóvenes
Dos años de trabajo sindical han llevado a la secretaría de Juventud de CCOO del País Valenciá con esta campaña “100% dignidad” para concienciar a los jóvenes de que la precariedad no es un estado natural y que es necesario afiliarse y organizarse para intervenir y cambiar esa situación. La tasa de temporalidad de los asalariados entre 16 y 34 años del País Valenciano es del 45%, frente al 26% del resto de asalariados. El salario medio anual se sitúa en 15.540 euros al año, mientras al conjunto de Estado está en 16.849 euros. Por intervalos de edad, las diferencias son importantes, cuánto más joven menor es el salario. Los menores de 18 años tienen un salario medio anual de 3.508 euros, que sube a 7.804 euros entre los que tienen entre 18 y 25 años, y a 14.051 euros entre los que tienen entre 26 y 35 años.
Según Empar Pablo, secretaria de Juventud de CCOO PV , la Campaña 100% dignidad pretendía no sólo denunciar las causas de la temporalidad laboral, sino dar a conocer las propuestas sindicales para la mejora de esas condiciones y del mercado de trabajo. Toda ella se ha realizado desde una perspectiva de intervención directa y de contacto con jóvenes y utilizando la Campaña como eje vertebrador de la acción sindical como colectivo, también en el interno de la organización.”
El trabajo de las diferentes estructuras de Juventud de CCOO ha comportado el desarrollo de un proceso abierto en la determinación de objetivos, de contenidos, de imagen, de mensajes clave, de acciones, de establecimiento de mecanismos de coordinación, de seguimiento y de evaluación. Ha sido una campaña hecha por lo jóvenes hacia los jóvenes… y no tan jóvenes, por lo que el lenguaje, las fórmulas d’acercamiento, los mismos materiales de difusión, etc. han tenido una muy buena acogida. Se han editado y distribuido 20.000 libretos, 5.000 carteles, 1.300 camisetas, 10.000 chapas, 10.000 pegatinas, 300 bolsas, etc.
Cuatro trabajadores han fallecido, dos en la misma obra y dos en distintos hospitales, en un accidente ocurrido en las obras de construcción del nuevo estadio del Valencia, al parecer al caer un andamio, según han informado fuentes de los Bomberos y de la Policía Local. Los servicios de emergencia recibieron el aviso del siniestro a las 11.10 horas y al lugar donde se construye el nuevo Mestalla, en la avenida de las Cortes Valencianas, se enviaron siete vehículos de bomberos y dos ambulancias.
Las obras del nuevo estadio las lleva a cabo una unión temporal de empresas (UTE) formada por el Grupo Bertolín y Fomento de Construcciones y Contratas (FCC).
Los dos trabajadores que resultaron heridos graves en un primer momento en el accidente laboral registrado en las obras del nuevo Mestalla fallecieron finalmente en los dos hospitales a los que habían sido trasladados, según informaron a Europa Press fuentes del Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU).
Los dos obreros fallecidos, ambos de nacionalidad española, eran un joven de 25 años, trasladado a La Fe, que sufrió un traumatismo craneoencefálico y traumatismos en miembros superiores e inferiores, y otro de 22 años, trasladado al Clínico, que sufría politraumatismos. Por su parte, los dos trabajadores fallecidos en un primer momento son Nelson Rocha García y Luis Medardo Sinchiguano, de 24 y 38 años respectivamente y ambos de origen sudamericano, según han informado fuentes municipales.
CGT Cáceres pone en marcha una campaña de solidaridad con nuestro compañero Manuel, injustamente sancionado, y denuncia la situación de acoso laboral que se vive en la empresa TABIYESO 2003 de Cáceres.
El empresario, Antonio Gracia, lleva meses acosando a nuestro compañero, como ya hizo con otros dos trabajadores afiliados a CGT anteriormente, para forzar su salida de la empresa sin que le cueste un duro. La empresa practica sistemáticamente esta modalidad de despido encubierto. A través del acoso Antonio Gracia ha tratado de deshacerse de los trabajadores más reivindicativos, como los que se distinguieron en la huelga de tabiqueros de Cáceres. El compañero que lleva meses siendo acosado no ha quiso renunciar a sus derechos laborales ni marcharse voluntariamente, al tiempo que denunciaba las condiciones laborales de la empresa. Su voluntad de resistir las presiones y de no perder su dignidad como trabajador le está costando muy cara. El enfrentamiento con el empresario le ha supuesto ser permanentemente desplazado de localidad (le llegaron a enviar solo a una obra de Las Hurdes), se le ha aislado física y personalmente, se le ha bajado de oficial a la categoría de peón, le han destinado a los peores tajos, se le presiona psicológicamente de modo constante, le ha privado de todos los complementos retributivos hasta dejarle en mínimos salariales y fue sancionado con quince días sin empleo y sueldo (tiene familia y un crío pequeño) hasta asfixiarlo económicamente. El objetivo: forzar su marcha de la empresa. La situación de acoso ya le ha provocado una baja por depresión y ha dañado su equilibrio psicológico y familiar. La semana pasada ha vuelto a ser sancionado con otro medio mes sin empleo y sueldo, de nuevo con la excusa de falta de rendimiento. CGT tiene recurridas todas las actuaciones y sanciones del empresario, pero no hay pronunciamiento judicial cercano, ni voluntad de acuerdo por parte del empresario, ni confiamos en la sensibilidad de los jueces con el acoso laboral, y su situación personal es límite. Entendemos que es preciso defender al compañero de una forma más directa e inmediata y ayudarlo a solventar la difícil situación laboral y económica en la que le deja el acoso empresarial.
La juventud trabajadora, y la clase obrera en su conjunto, somos la categoría social más numerosa, y a la vez la más expuesta a las injusticias y abusos del mercado de trabajo. Las situaciones que vivimos dificultan a menudo nuestra maduración humana y nuestra apertura a la fe: vidas fragmentadas, falta de identidad personal; muchos sentimos que el suelo sobre el que asentar la vida es muy movedizo: el trabajo no es un lugar de realización personal; sufrimos marginación e impotencia ante la explotación, yeso alimenta en muchos casos la normalidad con la que lo vivimos, la pasividad y la desesperanza, buscando otras formas de evasión. ¡Qué difícil es anunciar a Jesucristo y hacer presente a la Iglesia como portadora de buena noticia entre todas estas situaciones... y qué solos nos sentimos tantas veces!
El diputado de IU Gaspar Llamazares ha solicitado al Gobierno que modifique el Estatuto del Personal Investigador en formación (RD 63/2006, de 27 de enero) para que "desde el primer momento" estos tengan contrato laboral, en lugar de ser ’becarios’ los dos primeros años, trabajando de forma "alegal".
En una pregunta parlamentaria, este diputado ha denunciado que el reglamento no contempla a la totalidad de los investigadores que realizan actividades en la Administración o en empresas privadas bajo la figura de becarios.
De hecho, acusa a la propia Administración de ser la responsable "con su permisividad", de impulsar malas prácticas laborales en la empresa privada, que oferta puestos de trabajo ---para sustituciones o interinidad— "sin satisfacer cuotas de Seguridad Social".
Asimismo, en este escrito, Llamazares afirma que el propio Ministerio de Trabajo fue quien financió un estudio—’El sistema de becas en la primera inserción y su relación con el empleo’— realizado por Re2Red Consultores, que calculaba una bolsa de lienciados, sin contrato laboral, "bajo la unilateralidad de las empresas que les llaman becarios".
Este este informe revelaba también un número "elevadísimo" de licenciados con becas y convenio universitario "de difícil asimilaciñon al supuesto contenido formativo", que según ha denunciado el diputado, se correspondían con una relación laboral de un contrato de trabajo ’en prácticas’.
Fuente: EuropaPressUn palentino de 35 años que firmó un contrato de hora y media a trabajar en una semana y un joven de 23 que suscribió 15 contratos en un año han ganado el concurso al 'Contrato más precario' organizado desde el Área de Juventud de Izquierda Unida-Palencia.
En concreto y según informó hoy este colectivo en su página web, el primero de ellos ha ganado en la modalidad de contratos de más breve duración, mientras que el segundo lo ha hecho en la de mayor número de contratos.
A este concurso, que tenía como objetivo denunciar la precaria situación que viven los jóvenes de la provincia de Palencia, se presentaron quince propuestas para optar a la modalidad al mayor número de contratos en un año y cinco para la modalidad del contrato de menor duración.