Once entidades de la Diócesis de Zaragoza se han manifestado para apostar por un mundo más solidario para poder salir de la crisis. El arzobispo, Manuel Ureña, ha asegurado que el camino de la solución es el amor cristiano.

El arzobispo Manuel Ureña ha apostado por el mandato cristiano del amor para paliar los "estragos que está creando la crisis". Ureña ha asegurado que la crisis está generando situaciones límite en las personas con menos recursos y que la Iglesia sólo puede seguir ese mandato cristiano e "intentar elevar la voz para que el amor sea la característica peculiar y gran bandera que ondee en el horizonte de crisis que estamos viviendo".
Estas declaraciones las ha hecho en el Centro Joaquín Roncal de Zaragoza donde once entidades de la Diócesis de Zaragoza han querido manifestarse de forma conjunta ante las consecuencias que la actual crisis comporta para los más débiles de la sociedad y para todas aquellas personas que se han quedado en paro y, en muchos casos, sin los mínimos recursos económicos para poder llevar una vida digna.
Podeis descargar el manifiesto aquí.