La cosa comenzó el viernes por la noche cuando fuimos llegando al albergue (creo que se llamaba “Albergue Juvenil La Concha”, pero eso es lo de menos); ya sabes lo que pasa cuando se llega: presentaciones, besitos,… esas cosas que están “güais” porque conoces gente nueva y te encuentras con los que ya conoces. Y, después de la cena, tuvimos una “mini” velada para presentar nuestros grupos (con los power-point… ¡qué pena que no viniese toda la gente que salía en las fotos!). Lo que hicimos después no te lo cuento (eso es “secreto de sumario”, je, je, je…), el caso es que a la mañana siguiente nos costó un montón levantarnos, pero ¡mereció la pena…! porque – después del desayuno y la oración- empezamos el “currelo”, aunque no creas que fue un rollo, estuvo super-interesante hablando de la crisis y de cómo transmitir la buena noticia de Jesús en medio de esta crisis; aprendí un montón de cosas que no sabía, pero lo mejor de todo fue descubrir que nosotros, los jóvenes, podemos hacer muchas cosas para salir de esta crisis y, una de ellas (la más importante), es no dejar que nos paren (aunque nos echen al paro), éste era el lema del encuentro… ¡que no te paren!.
Bueno, este “trabajito” no lo hicimos todos juntos, nosotros los mayores (militantes nos llaman) estuvimos reflexionando y debatiendo ayudados por otro que es un poco más mayor (uno que se llama José Luís, no sé si te he hablado alguna vez de él) y los más pequeños (los de iniciación) estuvieron –después de una pequeña reflexión- haciendo un juego por las calles de Ciudad Rodrigo… ¡Tenías que haberlos visto! Iban haciendo de reporteros preguntándole a la gente qué les parecía todo este tema (que si la Iglesia, que si la crisis…).Además nos parecía importante la toma de conciencia ante la crisis de valores que estamos viviendo y como desde nosotros tenemos que ir cambiando poco a poco, en nuestra realidad cotidiana y cercana. Lo más rollo de la mañana fue el rato que tuvimos de Asamblea… Pero, ¡qué quieres que te cuente!, es necesario hacerlo para que el grupo siga creciendo y haciendo cosas; en ese rato lo más importante (y emocionante) es que elegimos a una nueva Comisión Permanente y el nuevo “presi” que nos gustaría que fuese es David González, de Zamora; ahora falta que nos lo aprueben… pero eso está “chupado”.
Por la noche, se nos olvidó la “sentada” de la mañana mientras veíamos la velada que nos prepararon los de iniciación (bueno algo les ayudamos los militantes por la tarde); hicieron como si fuera un reportaje de televisión para presentarnos las conclusiones de la información que habían recogido por la mañana. Y, después de la velada,… ¡qué te voy a contar!. Pues chico, si el sábado nos costó levantarnos… ¡ni te cuento el domingo! Pero nos quedaban algunas cosillas por terminar, sobre todo a los de iniciación que el día anterior habían hecho el “VER” y el “JUZGAR” y ahora les quedaba el “ACTUAR”… cosa de poco, y por supuesto, la revisión. Si te digo la verdad lo que más miedo me daba es que nos habían dicho que venía D. Raúl (el obispo de Ciudad Rodrigo) para compartir la Eucaristía con nosotros (aunque a los más “viejecillos” les hacía ilusión que ¡por fin! un obispo nos acompañara), a mí me parecía que podía ser un rollo… pero no fue así, la verdad es que parece un tío majete que nos ayudó a poner luz sobre lo que nos dice Jesús en medio de toda esta crisis. Y así se nos pasó el fin de semana, haciendo algo distinto pero emocionante, disfrutando y trabajando. Y, sobre todo, sintiendo que los jóvenes somos importantes y que podemos hacer algo por nosotros mismos y por nuestros pueblos.
Espero que te animes y te metas en mi grupo y espero que el año que viene puedas venir con nosotros… ¡no te arrepentirás! Nos vemos el próximo sábado…
Ciudad Rodrigo, 19 de diciembre de 211
Movimiento de Jóvenes Rurales Cristianos




































































