De la estrategia que finalmente se tome, dependerá la mayor adhesión y simpatía del resto de la ciudadanía hacia este movimiento que puede seguir escribiendo páginas colectivas de cambio en la historia política y económica de nuestro país, nuestro continente y nuestro mundo.
Las denominadas redes sociales se han convertido en el principal medio de comunicación de los jóvenes. Hasta tal punto que podemos hablar de una verdadera y gran revolución en la forma de comunicarse las personas.
El pasado 15 de Mayo, una semana antes de la convocatoria electoral a las elecciones municipales y autonómicas, una parte muy numerosa de la ciudadanía salía a las calles para mostrar su indignación ante el actual panorama político, social y económico. Desde aquel día los acontecimientos han transcurrido a una gran velocidad. En muchas ciudades se formaron acampadas de personas indignadas, en las redes sociales apenas se hablaba de otra cosa que no fuera el llamado movimiento 15-M. Y, quizá lo más importante, en las calles se recuperaba el diálogo y el debate en torno a temas políticos y económicos desde la exigencia de una democracia real.
Belén es una militante que salió de la JOC hace muy poquito y nos interesaba hacerle una entrevista para que nos contase algunas experiencias de su paso por la JOC.
El 46º Consejo General abre una nueva fase en la dilatada historia de la JOC. Desde 1932, año en el que llega a España, la JOC ha pretendido ser una voz activa y participativa entre los jóvenes, ha escrito páginas de reivindicaciones y conquistas en el mundo obrero, y ha mantenido una actitud crítica dentro de la Iglesia con el objetivo de hacer de la Iglesia una institución cercana a las problemáticas y necesidades de las personas, especialmente de los y las jovenes, y de vivir y comprender el Evangelio desde la sencillez, la pobreza y la austeridad.

Miriam tiene 24 años. Lleva 5 en la JOC. Conoció el movimiento cuando le invitaron a hacer una pancarta para un acto final de Campaña.